
Mi amiga Marina me llamó
muy temprano esta mañana,
fui a desayunar con ella a su casa
y estuvimos un rato charlando muy a gusto.
Ahora nos vemos menos porque
la pobre mía está en el camino
toda la semana de aquí a la playa
para atender a su madre enferma.
Ella también está muy delicada de salud
pero siempre saca fuerza para todos,
padece de fibromialgia y está muy mal y con muchos dolores, pero eso no
le impide que acuda allá a donde
se la necesita siempre.
A estas horas estará en el médico
con su marido a por los resultados
de los análisis de hace unos días.
La llamaré más tarde a ver como
ha salido todo y le daré todo
el ánimo de nuevo y cariño
que se merece, porque Marina...
se merece el Cielo !!!!