Anoche pensaba llamarte
pero era muy tarde ya,
hoy estuve por hacerlo varias veces...
pero me faltaron las fuerzas y sobre
todo el ánimo para hacerlo.
Hay que reconocer que ahora
hay que estar en disposición
para llamaros, porque los momentos
son bastantes difíciles, es cierto.
Mañana se que hay nuevas pruebas
lo haré sin falta para ver que tal,
se que os habréis quedado esperando
y extrañados de que no os llamara
en dos días, los dos me conocéis muy
bien y sabéis que en momentos así, es
de lo más raro que no llame a diario,
pero de verdad que estaba un poco baja
de moral y de ese modo no os puedo llamar.
La situación que vives en estos momentos
es de lo más dolorosa para mi,
dolorosa por los dos, porque os quiero
y ni en el peor momento de mi vida
hubiera podido pensar que Dios os
probara de esta manera y con tan negro
horizonte de momento, pero yo soy
persona de fe como tu, la fe es lo único
que ahora puede ayudarnos a no perder
la esperanza y es muy importante no
perderla, todos lo sabemos.
Quiero que sepas, que no estás sola
que no estáis solos ninguno de los dos,
que duda cabe que ante tal situación
la impotencia hace que suframos mucho
a los que os queremos, pero cuando nos
unimos para rezar y pedir un milagro a
Dios, nuestras oraciones se hacen más fuertes
y verás como al final surten su efecto.
Piensa que Dios no manda nada que no
seamos capaces de llevar y con la confianza
de que atenderá nuestras súplicas, vive y
sigue feliz junto al hombre que amas y te ama.
Comprendo muy bien que no puedas
vivir con el miedo que ahora mismo
domina todo tu ser, pero no te duelas
de un mañana, que aún no cabe en este...
vuestro presente, vivid el hoy como siempre
que mañana es de Dios y Él dirá...
Gigi.